En un marco típicamente dieciochesco, se encuentra hoy el Belén de San Marco, que representa algunos de los episodios bíblicos más importantes del Antiguo y del Nuevo Testamento.
El Belén de San Marco está ambientado en las bodegas del Palacio Fabbri del siglo XVIII y está compuesto por 45 escenas cuidadas por Don Marco Polverari.
Estas reproducen los principales acontecimientos bíblicos del Antiguo y del Nuevo Testamento: desde la creación del Hombre con la representación del pecado original de Adán y Eva, al Arca de Noé, hasta la Anunciación del Arcángel Gabriel y la resurrección de Jesús.
El belén permite realizar un recorrido sugestivo gracias a la presencia de más de quinientas figuras movidas mediante complejos sistemas mecánicos, creados especialmente para la representación por artesanos locales.